¿Cómo mejorar las condiciones de trabajo de cientos de operarios mientras se optimizan los procesos de producción? Esa fue la pregunta que guiaron los estudiantes del curso Proyecto 3 del Departamento de Ingeniería Mecánica durante el semestre, en una experiencia de aprendizaje desarrollada de la mano de GHT, empresa especializada en la tercerización de servicios para el sector floricultor.
Bajo la orientación del profesor Jorge Medina, los estudiantes trabajaron directamente sobre necesidades identificadas en diferentes fincas del grupo empresarial, enfrentándose a problemas reales de ingeniería y proponiendo soluciones viables con impacto en la operación y en el bienestar de los trabajadores.
En total se desarrollaron cinco proyectos, todos enfocados en el rediseño de procesos que hoy representan riesgos ergonómicos y desafíos de productividad. Uno de los equipos trabajó en el rediseño del proceso de presecado de follajes, una etapa previa al tinturado de algunas especies ornamentales. El objetivo fue optimizar el secado del material vegetal antes de continuar con el proceso productivo; otro grupo abordó el rediseño de una máquina de corte automático utilizada en procesos de alta cadencia. La propuesta buscó mejorar el desempeño del equipo y responder a las necesidades operativas planteadas por la empresa.
Los estudiantes también enfrentaron el reto del corte de rosas en altura. Debido al crecimiento de los cultivos, esta labor exige movimientos repetitivos y posturas que, con el tiempo, generan afectaciones osteomusculares en los trabajadores. El desafío consistió en replantear el proceso para reducir estos riesgos sin afectar la productividad. Un cuarto proyecto se desarrolló alrededor de un sistema hidropónico, donde el equipo diseñó alternativas para facilitar la remoción y el transporte de plantas secas, una tarea que actualmente demanda un alto esfuerzo físico por parte de los operarios.
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Finalmente, otro grupo trabajó sobre el proceso de carga y descarga de cajas de aproximadamente 16 kilogramos. En una jornada se movilizan cerca de 2.000 cajas, una actividad que representa un importante riesgo para la salud musculoesquelética de quienes la realizan. Los estudiantes propusieron alternativas de rediseño orientadas a disminuir la carga física asociada a esta operación.
Más allá de las soluciones técnicas, el curso permitió que los estudiantes vivieran una experiencia cercana al ejercicio profesional, interactuando con una empresa, comprendiendo sus procesos y enfrentando restricciones reales de diseño. Este tipo de proyectos fortalecen una de las apuestas formativas del Departamento de Ingeniería Mecánica: conectar el aprendizaje con las necesidades de la industria, promoviendo el desarrollo de soluciones de ingeniería que generen impacto tanto en la productividad como en la calidad de vida de las personas.









